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domingo, 9 de septiembre de 2007

Marujeando por Tokio 2

Antes de encontrarme a la señora del post anterior he estado haciendo la compra en el super del barrio. Como era de esperar, las cosas que suelo comprar en Barcelona aquí están por las nubes, lo que tiene su lógica: patatas a 4 €/kg, cebollas a 2€ medio kilo, manzanas a 2 € la pieza, melocotones a 6 € la pieza, aceite de oliva a 3€ los 125 mililitros, etc, etc... Por el contrario el tofu o la salsa de soja están totalmente regalados. En definitiva, que hacer una tortilla de patatas no está al alcance del marujo viajero. Afortunadamente una de las estanterías me ha hablado (sí, aquí las estanterías te hablan cuando te acercas) cuando me acercaba a unas setas muy chulas y he visto la luz. Era la luz de la minipantalla que me hablaba, situada justo debajo de las setas. Aquí cuando quieren promocionar algo lo hacen de verdad y no reparan en costes para poner todo tipo de dispositivos en los lineales que se activan cuando te acercas a ellos. Este tenía un vídeo en el que enseñaban a cocinar las setas, lo que me ha venido de perlas. He comprado todos los ingredientes que aparecían en el vídeo (bueno, se parecían un poco...) y me he ido a pagar. Setas, tofu frito, salsa de soja, fideos precocinados, y unas hierbas alargadas sin nombre conocido. En el vídeo añadían carne y otros potingues que no he añadido ni falta que ha hecho, ha salido increiblemente bueno. Las setas en cuestión (algún día me haré con una cámara y os las enseñáré) son las más buenas que he probado, y me recuerdan muy remotamente a los boletus, aunque con más consistencia. Me han costado cien yenes, es decir, 100 pts, es decir... menos de un euro. Por cierto, que gozada volver a contar en pesetas otra vez!!

También he aprovechado para investigar donde conseguir una bici de segunda mano. De momento he encontrado una tienda que las vende, pero que ahora mismo las tiene agotadas. Me han dicho que vuelva a preguntar en unos días. Por cierto, el método Pimsleur de japonés funciona de maravilla. Vale muy mucho ponerse un poquito con el japonés antes de venir, porque es realmente sencillo y útil! Al menos para cosas básicas y marujiles!

Marujeando por Tokio

Hoy me he quedado a descansar por el barrio, así que he aprovechado para investigar la zona y para departir con los Tokiotas. Aquí son tan amables que cualquier pregunta inocente puede complicarse hasta el infinito, así que más vale ir con cuidado. Hoy se me ha ocurrido preguntarle a una señora que pasaba si sabía en que punto del mapa que tenía entre mis manos nos encontrábamos. Estábamos junto al río, muy cerca del apartamento, y yo sólo necesitaba saber si estaba en el puente correcto o en el contiguo. Además, estaba junto a un cartelón con un mapa en japonés, por lo que esperaba una respuesta rápida. Pero no, la cosa se ha complicado. La señora, tras girar 5 veces mi mapa y señalar en todas direcciones me ha dicho que la siguiera. Me ha llevado hasta su casa porque al parecer su hija sabía hablar inglés y podría ayudarme. En fin, si estaba mínimamente perdido, al llegar a su casa ya no tenía ni idea de donde estaba. Por desgracia su hija había salido, y el mancebo que ha cogido el interfono debía estar viendo el partido, así que no nos ha hecho mucho caso. Pero la señora no se ha rendido y me ha llevado hasta una estación de policía que estaba mucho más lejos todavía. Mientras tanto la señora llamaba y llamaba por teléfono esperando el comodín de la llamada, pero sin fortuna. En la comisaría nos han sacado un supermapa de Tokio con todo lujo de detalles y hemos formado un comite de crisis. Dos policias, la señora, y el gaijin que no se cortaba un pelo y les insistía que en que estaban mirando el mapa del revés. Pero claro, aquí el tonillo a lo Pacomartinezsoria no lo pillan, y he esperado imperterrito 10 minutos hasta que se han dado cuenta entre risas. Finalmente todo ha quedado aclarado así que la señora me ha sacado de la comisaría y me ha acompañado 6 o 7 calles más hasta que ella también se ha perdido y hemos preguntado a otro señor. Este lo ha visto más claro, entre otras cosas porque estabamos en la intersección de un río y una autopista, y en el mapa sólo había un sitio parecido. No había pérdida posible, así que la señora se ha quedado tranquila y nos hemos despedido entre lágrimas de emoción. Casi casi lo mismo que en España...

Tokio, que paz...

Alguien comentó en el blog que Tokio no se correspondía para nada con la imagen a lo "Blade Runner" que tenemos de ella, y tenía toda la razón. Desde luego, el centro a horas punta tiene una actividad y decorados espectaculares: neones, chicas disfrazadas de personajes de manga, autopistas elevadas, rascacielos (no demasiados), etc... Pero no hay ni rastro del caos y los extremos que vemos en las películas o los manga. La gente es sumamente amable y ordenada, y las masas fluyen por las avenidas con total naturalidad, sin prisas y sin neurosis aparentes. Hablan e intercambian risas igual que lo hacemos en España, pero con muchas menos estridencias y sin molestar a nadie. Hasta los que tienen pinta de "raritos" parecen totalmente inofensivos, y ni siquiera los "sin techo" llaman la atención. Si hay algo que llama realmente la atención de Tokio es la tranquilidad. La mayor parte de la ciudad se parece mucho más a los barrios de casitas pequeñas que aparecen en "Doraemon" que al neo-Tokio de "Akira", incluso en las calles secundarias de Shinjuku y Shibuya. La verdad es que no entiendo muy bien como está montado el sistema de tráfico, porque parece que casi no hay coches ni retenciones, y se supone que Tokio tiene varios millones de habitantes. Pero es que fuera de las horas puntas llega a parecer una ciudad desierta. Las calles están vacías y sólo cada 30 o 40 segundos pasa un coche, una bicicleta, algún peatón o algún gato.



Se tiene una sensación muy agradable, como la de vivir en un pueblecito. Los coches no se pueden aparcar en las calles, así que éstas son propiedad de los peatones y de los ciclistas. La gente es tan cívica que las bicicletas se dejan sin atar, al igual que los utensilios de los comercios y talleres, que se almacenan muchas veces en el exterior de las tiendas. Por las noches, las floristerías dejan algunas plantas fuera de la tienda y las carpinterías listones apoyados en las fachadas. Los coches se guardan en garajes situados en la planta baja que pocas veces se cierran. La gente dormita en el metro y en los parques con total tranquilidad, sin miedo a que les puedan robar algo. Y por la noche sólo se oyen grillos. Hasta los coches parecen hacer menos ruido que en España. ¡Por cierto! El coche de policía tamaño micro-mini que aparece en el Dr Slump es REAL y patrulla por Tokio. Foto a la derecha. Es realmente increible, da la sensación de que la gente tiene una consideración absoluta hacia los demás y hace todo lo posible por facilitar la convivencia incluso cuando les cuesta esfuerzo. El tema de las basuras es un buen ejemplo. Aquí hay que clasificar las basuras más o menos como allí, pero con alguna diferencia. La primera es que sólo puedes bajar cada dos o tres días la "quemable" y una vez por semana el resto. Y si no la separas adecuadamente, según el folleto informativo, "la basura no será recogida y le será devuelta inmediatamente" (glups). Nosotros de momento la tenemos en la nevera, esperando a ver si nos aclaramos.. Los tetra-briks no tenemos ni idea de como clasificarlos, por ejemplo...