martes, 28 de agosto de 2007

El Japón imaginado

Estamos a una semanita de irnos para Tokio, pero el tiempo ha dejado de correr y se nos va a hacer muuuuuy larga. Ahora mismo sólo tenemos que dejar sitio en casa para Paula, hermana de Carol y David, "el cuñao" que se van a venir para acá desde Suecia con millones de maletas y un Peugeot 405 de 20 años al que habrá que santificar si consigue traerles desde allí. Carol lleva dos días metiendo cosas en cajas (del Ikea, por supuesto) y ropa en las bolsas mágicas al vacío. Foto del antes y el después aquí al lado.

Les va a dar el tiempo justo de descargar y subirse al avión, porque se van a venir también a Tokio unos días. Han encontrado un hotel muy chulo a bastante buen precio y ya estamos planeando, con precisión sueca, las actividades a realizar. David, que es músico y miembro de los, para los fans del power-pop, míticos The Merrymakers, compone también canciones para algunos grupos japoneses como Puffy Amiyumi, por lo que tiene bastantes contactillos por allí. En realidad tiene hasta fans… Así que es bastante probable que algunos de ellos nos guíen por los mejores garitos de Shibuya y Roppongi! Si nos lo dicen después de ver “Lost in Translation” no nos lo creemos :)

 

Otro de nuestros objetivos es conseguir participar en algún programa televisivo japonés. Un paso más en el proceso de Simpsonización que estamos (básicamente yo) llevando a cabo…

Todo muy superficial. Pero es que Japón (o por lo menos la idea lejana que me hago) se parece demasiado al futuro que imaginaba cuando tenía 10 años... Videojuegos, pantallas gigantes y omnipresentes de TV, robots, tecnología delirante y mucha virtualidad. En un mes y medio tendremos tiempo de sobra de conocer el Japón real, aunque yo con el imaginado ya me conformo.


P.D. Nos acaban de nombrar primera pareja pija progre de Vallecas/Clot. A ver como volvemos al barrio ahora!

martes, 21 de agosto de 2007

Avances sobre Japón

En estos días que nos quedan antes de salir nos estamos centrando (si es que se puede decir que estamos centrados en algo) en ultimar los detalles de nuestra estancia en Japón. Ya tenemos alojamiento en Tokyo para el primer mes y el Japan Rail Pass para movernos en tren. Ahora estamos mirando el tema de las comunicaciones. Nuestro apartamento dispone de conexión a internet. Una preocupación menos. Otra cosa son nuestros teléfonos, que no funcionarán allí, asi que estamos mirando un alquiler. Hay empresas como Go Mobile que ofrecen tarifas bastante razonables. Puedes pedir que te envíen el aparato a tu hotel o, en nuestro caso, a la oficina de la empresa que nos alquila el piso. Luego el día que llegas lo recoges y hasta que te marchas, que lo metes en un sobre que te proporcionan con el teléfono y lo envías de vuelta. El modelo que aparece en la imagen es el de ejemplo de Go Mobile, y a poco que se parezca es como diez veces más chulo y más moderno que el mío, que es un tanque de la segunda guerra mundial al lado de este.

Sabiendo que la oferta tecnológica de Japón es amplísima y que la red WIFI está bastante extendida he buscado si alguna compañía ofrecía un contrato baratillo para poder aprovecharla mientras estamos allí. Lo más asequible que he encontrado ha sido con NTT Docomo que tiene un servicio llamado MZone que te permite conectarte a internet en un montón de puntos (McDonalds, estaciones de tren, etc..). El problema es que en el site de Docomo, pese a ser bilingüe japonés-inglés, las condiciones de estos servicios sólo están en japonés, lo que me hace pensar que sólo los ofrece a residentes. Es una lástima, porque por unos 9 euros al mes estaba genial. Nos tendremos que conformar con aprovechar los hot spots (puntos wifi) gratis que encontremos en FreeSpot o en JiWire.

lunes, 6 de agosto de 2007

Primera parada Japón

La semana pasada hice uno de los últimos trámites que me quedaban: conseguir el Japan Rail Pass. ¿Qué es el Japan Rail Pass? Es un billete que nos permitirá viajar en tren por Japón durante 3 semanas por unos 360 euros (lo hay también para una y dos semanas). Este tipo de tickets sólo puede conseguirse en agencias fuera de Japón. En Barcelona yo fui a la oficina de JAL en Consell de Cent 335, donde tras rellenar un formulario y hacer el pago me lo dieron al momento junto con un mapa de las lineas de tren que podremos utilizar. Incluye los famosos shinkansen o trenes bala que son como el AVE pero de verdad. Yo no tenía muy claro cómo era eso de tener un pase de tren y si había que reservar una vez allí, pero mi amigo Jose me ha explicado muy amablemente y con mucha paciencia por su parte que no se reserva y que uno llega a la estación a su hora y se monta. Si es que esto de Japón está muy bien pensao.

También hemos embarcado a Miguel Angel en el viaje a Japón. Como venganza nos ha contado historias espeluznantes de la agencia donde hemos alquilado piso en Tokyo sobre cucarachas que saltan a tu cama y lámparas postnucleares. Yo creo que es una artimaña para quedarse con nuestro apartamento, asi que nosotros nos estamos haciendo los curtidos. Eso sí, a la primera cucaracha gritaremos como las niñas de seis años que somos.

De las pocas cosas que tenemos claro que haremos en Japón, es visitar el museo del estudio Ghibli. Para visitarlo hay que comprar la entrada con antelación especificando la fecha en que quieres visitarlo. Yo las compré hace un mes en un My Bus UK, y por una pequeña comisión me las han enviado a casa. Por lo que he visto online el museo está bastante orientado a vender merchandising a los visitantes a precio de oro, pero si logramos contenernos y no comprar casi nada (menos de casi es imposible), seguro que la visita es interesante. Y para qué vamos a mentir, nos vamos a emocionar seguro.

martes, 31 de julio de 2007

Polémicas curiosas

Hoy un artículo "La Vanguardia" sobre una pareja (otra) que lleva 7 años dando la vuelta al mundo en una furgoneta ha desatado una polémica sorprendente.

Anna y Pablo abandonaron su vida en Barcelona para dar una vuelta al mundo durante 4 años, y aunque ya llevan 3 de retraso parece que están muy felices con su vida actual. Al menos eso se deduce de la lectura de su blog. En "La Vanguardia" han publicado una de las últimas entradas del mismo, que empieza así:

La vida es un accidente extraordinario. Un suceso maravilloso y excepcional tan común que ocurre casi sin que nos demos cuenta.

Algo tiene que estar mal para que la vida se haya devaluado de esta manera. Sobre todo cuando se convierte en una rutina y se disfraza en algo tan cotidiano como tomar cada mañana el bus, a la misma hora, para ir a la oficina. Es inevitable, hay que trabajar, hay que pagar la luz, el gas, el teléfono, el agua, los pañales, la escuela de los hijos, la hipoteca o el alquiler. Es posible que durante la semana entres a la oficina con la primera luz del día y, cuando vuelves a salir, observes con indiferencia que se está poniendo el sol.


No se si la entrada ha sido hecha expresamente para La Vanguardia o no, pero parece claro que sus autores han intentado enganchar a los lectores con un texto bastante épico y quizás un poco grandilocuente.

La entrada ha generado una reacción increiblemente agresiva entre muchos de los lectores del periódico, hasta el punto de que el debate suscitado (se supone que veraniego y relajado) ha sido más crispado que el de muchas notícias políticas, pudiéndose leer comentarios como estos:

Dostoievski 31/07/2007, 09:15
Pablo+Anna: Aparte de parecerme penoso de que os pavoneéis de vuestra falsa vida de aventuras (que guay!), el tono que empleáis es ridículo; os creéis que habéis conseguido la sabiduría oriental (imposible, pues si así fuese no necesitarías proclamarlo a los cuatro vientos) y que estáis hablando a vuestros discípulos. En verdad no dejáis de ser un producto más de este mundo consumista y desquiciado.



yo mismo 31/07/2007, 08:21 barcelona
HOLA . Como ellos mismos dijeron ,trabajaban en publicidad , pero creo que no han dejado de trabajar porque como vemos siguen haciendo publicidad y no sentados en una oficina sino exponiendo su vida pasando penurias (aunque con una visa o mastercard en el bolsillo y un buen seguro de viaje ningun problema) y encima nos lo venden como si fuera lo mas de sus vidas . Me dan pena pues creo que son mas esclavos de su trabajo que todos los normales de este planeta.



Juan Torres Vallejo 31/07/2007, 02:25 Ciudad de México México
Lo que me gustaría es ver donde estarán muchos de estos "bohemios" de aquí a diez años. Probablemente deben tener el trabajo asegurado con contactos a la vuelta y por eso hacen lo que hacen. La mayoría tenemos que trabajar para ganarnos la vida y la de nuestros seres queridos. Si todos hiciéramos lo mismo, ¿que pasaría con la sociedad?.


Más allá del rencor y/o la envidia que rezuman algunos comentarios, habituales en cualquier foro de Internet, y de las críticas al supuesto "mesianismo" de la entrada , he creído ver dos ideas generalizadas en muchas de las críticas:

1) Hacer algo así sólo está al alcance de gente con mucho dinero.
2) Quienes lo hacen no aportan nada a "la sociedad", son parias que se aprovechan de "la gente normal".

Ambas ideas me parecen muy equivocadas.

En primer lugar, viajar un año cuesta más o menos lo mismo que un coche. Si en lugar de comprarte un coche te compras una motocicleta, la diferencia te permitirá financiarte un viaje de varios meses alrededor del mundo. No creo que tener un coche sea algo elitista, la mayor parte de la gente tiene varios a lo largo de su vida. Es decir, la mayor parte de la gente puede costearse (aunque ni se les pase por la cabeza) varias vueltas al mundo si realmente está dispuesto a sacrificar algunas de sus comodidades diarias.

Respecto a los que se preocupan por "lo que le sucedería a la sociedad si todo el mundo se dedicara a hacer lo mismo" creo que deberían empezar a darse cuenta, por su propio bien, de que la sociedad ya no es como ellos la recuerdan. El día menos pensado su empresa cerrará, se trasladará a la India o simplemente le pondrá de patitas en la calle tras alguna fusión. Su puesto de trabajo, sobre el que había organizado el resto de su vida, desaparecerá como si nunca hubiese existido, y con él cualquier rastro de seguridad. La globalización, para bien o para mal, es un hecho. Aquí parece que aún no nos hemos dado cuenta y seguimos pensando que tenemos derecho a un trabajo vitalício a menos de 20 minutos de casa. Eso se ha acabado o se acabará en los próximos cinco años. Debemos estar preparados para buscar buenos trabajos a 5.000 km de nuestra casa o trabajos mediocres y temporales en la tienda de la esquina. Por eso, en las sociedades realmente avanzadas se promueve que los jóvenes viajen antes incluso de pasar por la universidad o el mundo laboral. No es sólo un capricho o una aventura, sino también la mejor forma de prepararse para el futuro que ya está llamando a la puerta.

Creo sinceramente que Anna y Pablo tienen más base que la mayoría para decidir que hacer con sus vidas. Quizás eso sea lo que molesta tanto a algunos.

domingo, 22 de julio de 2007

Por qué nos saltamos la India

Pues porque nos parece que todavía no estamos preparados, pero que conste que ya estamos ensayando la coreografía.







Lo orgullosos que estábamos de nuestro super Miguel Bosé, y fíjate... del montón. Atención a la versión que se marcan de los Beatles, infinitamente mejor que la original. Se nota que en Liverpool el curry está mucho más aguado que en Bombay. A ver si sois capaces de identificar en el vídeo al Thunderbird que les hace los coros.







Pero no creais que todos los hindús son así de flowerpower... también los hay macarras. Mirad este vídeo del Eminem indio, un tío realmente peligroso.







Y es que los indios son capaces de adaptarlo todo sin que se note prácticamente ninguna diferencia con el original. Cerraremos este post con Joselito Apuramashalapetilan. Conocido más allá del Himalaya como "el Ruiseñor del Ganges".





Si no habeis tenido bastante os desafío a que busqueis los vídeos del Michael Jackson hindú. Terroríficos!

viernes, 20 de julio de 2007

Las cosas pendientes: Despedidas

Una de las cosas que nos quedan pendientes son las despedidas. Aunque ni Carol ni yo nos caracterizamos por ser demasiado sociables, tenemos nuestros corazoncitos, y sabemos que lo más difícil del viaje sin duda va a ser dejar de ver durante un año a los familiares, amigos y compañeros que se quedan aquí. Racionalmente la cosa no es para tanto: a muchos de nuestros amigos y familiares les vemos con suerte dos o tres veces al año, por lo que no deberíamos notar mucha diferencia. Especialmente en el caso de Carol, que vive a 600 km de sus padres y a unos ¿3.000? de su hermana. Además, tendremos internet, webcam, este blog... y mucho más tiempo libre para comunicarnos :)

Pero emocionalmente la cosa cambia, al menos para mí. Será que soy un friki y he visto demasiadas películas de ciencia ficción (por cierto, recomiendo ésta), pero no puedo dejar de pensar que el tiempo va a correr a dos velocidades distintas. Me imagino a mi mismo criogenizado en una nave espacial, despertándome exáctamente igual que me dormí un año atrás pero regresando a un mundo para el que han pasado mil años y en el que ya nada es igual.





En el caso de nuestros sobrinos va a ser así. Nos iremos dos o tres días después de que nazca mi segundo sobrino (¿alguien sabe como provocar partos adelantados?), unos dos meses antes de que mi sobrina cumpla 3 años y más o menos por las fechas en que mi primo más cercano será padre. Cuando volvamos ya no serán los mismos, así que... ¡Espero que sus papis nos envíen muchas fotos y que se acuerden de como funciona la webcam!

Otra cosa que también va a cambiar es la relación con los compañeros de trabajo. Aunque hace casi 9 años que pienso que este año va a ser el último parece que definitivamente éste sí lo va a ser. Igual nos equivocamos por décimo año consecutivo, pero todo indica a que cuando volvamos tendremos que buscarnos un nuevo trabajo, o al menos nuevos clientes. Va a ser raro dejar de ver cada día a los compañeros (en muchos casos amigos) de la oficina, y me parece que va a ser muy difícil encontrar tanta gente maja junta en ningún otro sitio. Alguno se sorprenderá al leer esto, pero es que una cosa es ser el informático_rarito_que_nunca_va_a_la_máquina_de_café y otra no apreciar a la buena gente. El jamón que cada navidad hemos llevado a la empresa ha sido nuestra forma de daros las gracias por el magnífico trato personal que siempre nos habeis dado. Ya sabeis nuestro lema: "Lo que Magnetic Development ahorra en trajes y cortes de pelo lo reinvierte anualmente en Ibéricos de Bellota y en la satisfacción de sus clientes." A ver si en Accenture toman nota :)

Por supuesto, echaremos mucho de menos a todos nuestros amigos y familiares, y muy especialmente a los que andan algo pochos. Nos gustaría despedirnos personalmente de todos, pero no sabemos si será posible, así que por si acaso, valga esta entrada de blog. Prometo que no habrá ninguna más ñoña :). Hale, besitos para todos, prometemos escribiros a todos y pensar mucho en vosotros!!!!


P.D. a estos dos tambien los vamos a echar mucho de menos!

Bloqueados

Llevamos aproximadamente un año pensando en el viaje. Que si donde ir, que si cuanto tiempo, que si podremos pagarlo... Hemos cambiado el itinerario infinidad de veces, hemos presupuestado todos los gastos que nuestra imaginación nos ha permitido (desde el seguro médico hasta las comisiones de la tarjeta de crédito), nos hemos puesto algo así como 1000 vacunas cada uno, nos lo hemos currado todo lo posible para dejar las cosas ordenadas en el trabajo... Y ahora, cuando queda poco más de un mes para irnos, nos encontramos totalmente bloqueados.

La sensación no es de pánico, sino más bien de saturación. Es como si los engranajes de nuestros cerebros hubieran girado demasiadas veces pensando en el viaje y se hubieran desgastado. El concepto "año sabático" se ha convertido en un gran montón de detalles y complejidades encadenadas que ya se nos hace imposible ver globalmente. Puedes pensar en toda la gente a la que te gustaría ver antes de irte, o repasar mentalmente qué camisetas te vas a llevar, pero no en el "viaje" en sí. Es una sensación paralizante, y eso es precisamente lo peor. Nos queda menos de un mes y nos da la sensación de que aún hay mil cosas pendientes. Y de que nos olvidamos de otras mil.

Así, si nos preguntais por el viaje estos días, no os extrañeis de que os pongamos alguna cara rara. Carol prefiere la de vertigo, yo la de infinito. En mi caso es posible que me llegue a tapar los oídos. No es que no quiera escucharos, es que no quiero que oigais la bapitaurus que tengo estos días por cerebro.


P.D. En la radio de internet que estoy escuchando acaban de poner "Ready to Go", de Republica. Que cachondos.