miércoles, 10 de diciembre de 2008

El Monte Takao y los tororo soba

Ya han pasado dos días desde que Alberto salió de casa con los ojos legañosos para coger el vuelo de vuelta a Barcelona. La noche anterior yo me dediqué a llenarle la maleta y una mochila intentando no pasarme de los 20 kgs que permite Finnair. Como lo calculé a ojo, preparé un plan B por si nos pasábamos y obligaban a Alberto a quitar peso que consistía en sacar de la maleta los cuentos infantiles que he comprado y enseñarlos muy poco disimuladamente, poniendo cara de tristeza. Así, apelando al buen corazón del empleado de turno, esperaba que no le hicieran dejar nada. Al final la maleta pesaba 25 kgs y ni se la miraron.

okonomiyaki3 En los tres días anteriores a la partida de Alberto no paramos un segundo: fuimos al Sony Center, a ver la iluminación de navidad de Roppongi, a comer un okonomiyaki (a la izquierda), a Akihabara y hasta subimos al monte Takao.

Este último plan lo hicimos siguiendo la tradición japonesa de ir al campo a admirar el enrojecimiento de las hojas en otoño. Los fines de semana hordas de tokiotas se echan al monte con la familia, el perro, la abuela y todo lo que encuentren por casa. Nosotros, que no podíamos ser menos, llenamos la mochila de unas cuantas de las recién descubiertas manzanas y a las 9 de la mañana ya salíamos de casa. Al monte, que estaba a 1 hora de camino, llegamos 2 y media más tarde porque a mí se me ocurrió la brillante idea de cambiar a un tren que nunca pasó y eso nos costó tener que coger un autobús y un tren alternativo para llegar. Eso sí, en la estación, como habíamos pagado un billete hasta el monte, los billetes de autobús y del tren nuevo no nos hicieron pagarlos.

Una vez en el monte mi mayor ilusión aparte de ver el kooyoo, que es el nombre de las hojas rojas, era comerme unos tororo soba. Los tororo soba son típicos del monte Takao, y están hechos a base de fideos, batata dulce (que crece allí) y verduritas. Atsushi, tú seguro que los has comido muchas veces, porque esto está al lado de tu pueblo.

Al final pude ver cumplidos mis tres objetivos del día: ver el kooyoo, comer tororo soba y que Alberto subiera sin quejarse de ningún dolor. Esto último lo logré dejándole que me contase todos los detalles de su proyecto de fin de carrera, que me volviese a explicar todos los síntomas de su malestar del fin de semana anterior y llevándole a comerse los kinoko soba que se ven en la foto. Kinoko es seta en japonés. Viendo el plato no podía ser otra cosa.

kinokosoba

Y esto, lo de detrás de Alberto, es el kooyoo. Este árbol es el momiji (arce), aunque creo que en Japón este nombre se utiliza como genérico para los árboles que cambian de color en otoño. Qué bucólico.

momiji

A la vuelta se le ocurrió a Alberto que igual era buena idea pasarnos por Shinjuku y subir al edificio Metropolitan a ver la puesta de sol. Ese día hacía un frío tremendo y desde la estación al edificio corrimos como posesos, llegando a tiempo de ver una puesta de sol como esta. Lo que se ve al fondo es el monte Fuji, que sólo es visible desde Tokyo en los días muy claros.

fujisan

7 comentarios:

Al. dijo...

Si claro, mi foto la pones, pero el video del Sol Solet no... Yo pensaba que te avergonzabas más de tu novio que de tus cuerdas vocales, pero ya veo que no. A ver si te vas a quedar sin canelones cuando vuelvas!

Susana dijo...

Que día más romántico... colores otoñales, puestas de sol... luego eso sí, le diste al pobre Alberto una patada en el culo, le mandaste a Barcelona y otra vez de fiesta, cenas y desenfreno a base de fiestas de Pakky. Alberto, replanteate esta relación, esta chica no te conviene.

Al. dijo...

Y encima me hizo dormir en el suelo!

jano dijo...

Algún día saldrá ese video ... porque digo que este blog no podrá ignorar la peticiones populares.

La foto del anochecer super chula, y el arbol también :)

Carlos dijo...

La última fotografía es preciosa. La puesta de sol es realmente impresionante, ver el monte Fuji desde esa posición y en un día tan claro.

Saludos

Carol dijo...

Gracias! :)

Anónimo dijo...

Holas…hace 6 meses viaje a Japon y pude conocer el enigmatico e imponente Monte Fuji; la mejor experiecia viajera de mi vida!!!

Quiero agradecer al staff de http://www.rutafujitours.tk por su puntualidad, amabilidad y profesionalismo.

Os recomiendo!!!