miércoles, 20 de febrero de 2008

¡Somos multimillonarios!

Después de 5 meses viviendo con dos pantalones y cuatro camisetas hemos aterrizado en Bali y, así como quien no quiere la cosa, nos hemos vuelto automáticamente millonarios. En el avión no hemos notado ningún cambio aparente, pero nada más bajar ya hemos visto que algo estaba pasando. Para empezar a Carol le han dado varios millones de rupias en la oficina de cambio del aeropuerto, tantas que casi no le cabían en el bolso. Las hemos revisado unas cuantas veces para asegurarnos de que no eran billetes del Monopoly, porque nos habían avisado que en Indonesia son muy pillos, pero como no había ningún señor con sombrero de copa y bigote en el dibujo las hemos dado por buenas. Tras la breve inspección y con algo de risa nerviosa nos hemos dirigido a la estación de taxis para celebrarlo. Al salir a la calle casi nos da un yuyu por el calor, y eso que ya era de noche.

Del aeropuerto de Denpasar a Kuta, que es donde íbamos, sólo había diez minutos de carretera estrechísima y tráfico caótico, que no concordaba precisamente con la idea del Bali paradisíaco que llevabamos en la cabeza. Como habíamos pillado un hotel algo así como un 50% más barato que el más barato en el que hemos estado hasta ahora y las calles estaban como estaban yo ya me imaginaba durmiendo en una chabola. "Tiene aire acondicionado el hotel?" le preguntaba yo a Carol. "Pués no me acuerdo, la verdad.", decía ella. Es que ultimamente nos hemos relajado mucho con los hoteles y a veces ni nos acordamos de donde hemos reservado, así que lo de las características ya no lo recordamos ni remotamente. De Sydney a Melbourne me llevé una bolsa con unos cinco kilos de comida que nos había sobrado y luego resulta que no tenía cocina. Vamos tan despistados que cuando el taxista se metió en el típico hotelazo con estatuas y piscina pensamos que se había perdido. Pero no, el Green Garden Hotel era el nuestro, tenían apuntados nuestros nombres y lista la llave de la habitación. Al ver la habitación volvimos a pensar que se habían equivocado, porque había un aparte con dos literas, una cama gigante, tv, nevera, caja fuerte, terraza con vistas a la piscina y un lavabo bastante más grande que nuestro piso de Tokio. Y con bañera. Y en la tele se veía hasta TVE! Podríamos ver los debates Zapatero-Rajoy y los jugadones de Ronaldinho! Y lo mejor es que había otras cadenas!!!! Yo casi lloro, de verdad. 

Luego bajamos a cenar, pero la cocina del hotel ya estaba cerrada, así que dimos un par de vueltas por la zona a ver que encontrábamos. Tras sortear varias cloacas sin tapa y obras de todo tipo, no sabemos si relacionadas o no con los atentados que hubo en esta zona hace unos años, nos dimos cuenta de que aquí se cena más bien pronto, así que nos fuimos a un Minimart a aprovisionarnos de noodles y gominolas. Compramos varias latas, galletas, noodles y patatas, y creo que no nos gastamos ni 6 euros. Al día siguiente ya vimos que nos habíamos gastado un pastón, porque aquí se come por 3 euros incluso en el restaurante del hotel. Por primera vez estamos en un sitio en el que podemos estar por debajo del presupuesto sin necesidad de fijarnos en los precios o en las actividades que hacemos, y la verdad es que es un gustazo. Hoy, por ejemplo, hemos comprado en el video club de al lado del hotel 14 películas en DVD y un juego de ordenador por unos 9 euros en total. Si no fuera porque las películas llevan todas un mensaje del FBI pensaría que son copias pirata de lo baratas que son. Yo por si acaso lo reportaré a la SGAE, porque no me fio un pelo. Que los balineses son muy pillos, y nosotros ahora millonarios, así que hay que ir con ojo. Y nos notan que somos ricos, porque absolutamente todos los que nos encontramos por la calle nos quieren colocar un coche y una chaqueta de cuero. Nos han insistido tanto que yo he estado a puntito de comprarme la chaqueta de cuero, a ver si llevándola puesta les daba un poco de pena y nos dejaban tranquilos.

Kuta no tiene mucho más interés que los precios bajos, así que mañana nos vamos para Ubud, donde se supone que empieza el Bali real. En realidad hoy ya hemos tenido un avance, porque mientras dábamos un paseo por la playa nos hemos encontrado con un entierro tradicional, con cremación incluída. Pese a que los turistas andábamos por allí en medio no parecía que a los balineses les molestase mucho, y eso que había más de uno y más de dos que prácticamente se mete en la pira funeraria. Igual es por la influencia hindú, que aquí es la principal pese a que Indonesia es el país con mayor número de musulmanes del mundo.

4 comentarios:

Marta de damart dijo...

Desde aquí, del ordenador del trabajo quiero decir, parece todo esto un poco preocupante, ... que es esto de: "Es que ultimamente nos hemos relajado mucho con los hoteles y a veces ni nos acordamos de donde hemos reservado, así que lo de las características ya no lo recordamos ni remotamente."
pero donde está aquella planificación??? aquellos mapas de carreteras con el más ínfimo detalle marcado?
Fora conyas, seguiu així multimilionaris!

CAROL dijo...

Uy, aqui en Bali nos hemos dado al lujo. Hemos aguantado exactamente 4 dias de pobreza extrema y luego para compensar piscina y tele con satelite :D

Una española en Eslovenia dijo...

Me ha encantado leer vuestras experiencias en Bali, ya que me voy la semana que viene :)
Espero que no me decepcione.
Saludos,
Susana

CAROL dijo...

Pasalo bien Susana! Y no dejes de darte un masaje balines!